Gonzalo de Cos y los Herederos en La Sala

El sábado 29 de noviembre me dirigí a La Sala, en la céntrica plaza del Pumarejo, donde actuaban a las 21:00 Gonzalo de Cos y los Herederos y algo más tarde un músico polifacético que tiene encandilado al mismísimo Miguel Ríos: Txetxu Altube.

Como soy previsora y disfruto con el ambiente previo a los conciertos, llegué un poco antes de tiempo y me encontré a los intérpretes tomando unas cervezas relajadamente y contando anécdotas sobre sus carreras musicales. Así confirmé algo que ya intuía: que la IMG_4935vida de un músico es un no parar, quizás un puro desatino, pues Gonzalo y los Herederos habían llegado esa misma semana de Madrid para tocar en el Quinto Rock Festival de Montequinto (y, por supuesto, en La Sala) y Txetxu había tenido que recorrer muchos kilómetros para arribar a nuestra ciudad. Pero, como el éxito no se les ha subido a la cabeza, me invitaron a sentarme con ellos y charlamos hasta la hora prevista del concierto.
 Ya dentro del local, me senté en una de las primeras mesas tranquilamente y expectante por lo que iba a escuchar a continuación; un pop-rock potente con influencias peninsulares y latinoamericanas interpretado por Gonzalo y sus chicos. Antonio Márquez Jurado al saxo y Juanjo Ruiz al bajo ocuparon el escenario y presentaron la gran noche que nos esperaba.

IMG_4938El cantautor jerezano afincado en Sevilla comenzó con un tema de su nuevo disco, que saldrá en febrero delpróximo año, Caricias ajustadas, y continuó
alternando algunas de sus novedades con otros trabajos más antiguos. En total interpretaron seis canciones con las que el público, sin lugar a dudas, disfrutó increíblemente. Sin ir más lejos, con Control remoto, que confesaron no haber tenido tiempo de ensayar y contagió de buen rollo a La Sala con la intro del saxo alto al inicio.

Aun así, para mí, las mejores piezas fueron Soledades, una canción conmovedora que el cantante dedicó a su madre; y El gran golpe, con la que terminaron su concierto con la energía de una gran banda.

Después de la tanda de aplausos, y cuando bajaron del escenario, nos sentamos todos en la misma mesa y disfrutamos de la segunda parte de la velada, el concierto del carismático Txetxu Altube, que presentaba su nuevo trabajo, Cuestión de intensidad, con canciones como Dar la cara o aquella que da nombre a su nuevo disco. Con su destreza a la guitarra y a la armónica y sus pegadizas canciones animó al público y ayudó a culminar una noche mágica.IMG_4934

Por: Irene Martel

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