Buena música y mucho calor en el Picnic Interestelar

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La mañana del sábado 29 de septiembre amanecía soleada. Sevilla despertaba poco a poco en el último fin de semana de un mes que poco está teniendo de otoñal. Con los ojos aún algo cerrados, llegaban al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de la Cartuja (CAAC) los primeros asistentes para disfrutar de la antesala del festival de música sevillano, del Picnic Interestelar.

Todo comenzaba en el primer escenario, en el que, con un poco de retraso, Gonzalo de Cos y Las III Coronas abrían unas jornadas colmadas de música en directo y, lo que es casi mejor, gratuitas. En la explanada faltaban sombras, y los pocos asistentes se repartían tímidos huyendo de los sofocantes rayos solares. Aun así, Gonzalo de Cos, con chaqueta de cuero negra incluida, animó a los escasos asistentes a que se acercaran para poder disfrutar de su música como la ocasión lo merecía.

Tras esta primera actuación se cambiaba de escenario. Nunca coincidían dos grupos tocando a la vez y era el público el que se iba desplazando de un espacio a otro. El primero con demasiado sol para los espectadores; el segundo, para los artistas, como hicieron notar todos los que pasaron por allí.

El grupo de rock malagueño J. J. Sprondel tomó el relevo con una música muy reivindicativa y de marcado acento político que no dejó indiferente a nadie. Solo el nombre de su disco, 1931, lo confirmaba. «Todo es política», decía su cantante y guitarrista, Carlos Moratalla. «Nosotros también hacemos política a través de nuestras canciones. Una novia no puede dejarte tantas veces como para estar todo el rato escribiendo canciones de ruptura», afirmaba, dejando claro el deseo del grupo de impactar a sus oyentes.

A lo largo del día se fueron sucediendo otras bandas de un escenario a otro y el CAAC no dejaba de recibir a más y más visitantes a medida que se alargaba la tarde. Lo más curioso de todo, el ambiente familiar que se respiraba. El césped se fue llenando gradualmente de niños con globos, balones y cascos de colores para proteger sus jóvenes oídos del elevado volumen de la música. Padres e hijos bailaban y cantaban cerca de los escenarios refrescándose de vez en cuando con alguna que otra bebida.

Con Verona, Victoria Ford, Embusteros… el Picnic se iba animando y los jóvenes empezaban a aparecer y a mezclarse con las familias. Cuando llegó el turno de Alice Wonder ya había muchos a los que el sol parecía no importarles. La voz rota pero dulce de la cantante atraía todas las miradas. El público, hipnotizado, seguía el ritmo con su cuerpo y disfrutaba de una de las mejores interpretaciones del festival.

Y, tras esta magistral actuación, llegó el momento de informar sobre el cartel del Interestelar 2019. El auditorio se fue acercando más y más al escenario, casi como si fuera a subirse encima, cuando se comunicó que sería Vestusta Morla quien encabezaría el cartel del festival sevillano. Tras el despliegue de una pancarta con el nombre del grupo y el anuncio del sorteo de un abono doble para asistir al festival, continuó el Picnic con muy buen sabor de boca, pues, además de las buenas noticias, no tardaron en aparecer Sexy Zebras.

El grupo madrileño cuanta ya con un consolidado número de seguidores, lo que hizo que, en el momento en el que Gabriel Montes, José Luna y Samuel del Río pisaran el escenario con sus particulares «pintas» de melenudos y sin camiseta, el público saltara pidiendo canciones de su amplio repertorio. Eran las 17:20 horas de la tarde, pero eso no intimidó a quienes coreaban con entusiasmo las irreverentes y llamativas letras de este trío que se ha abierto camino en el panorama del rock nacional.

Tras la intensidad de su actuación, los espectadores se fueron relajando y preparando para abandonar poco a poco el lugar, no sin antes escuchar a Sr. Chinarro, quizás más apto para una sala que para un festival tan roquero como el que estaba teniendo lugar.

El domingo la mañana se presentó muy parecida a la anterior. El CAAC se fue llenando de familias con niños pequeños que se preparaban para disfrutar un día más de música en directo.

Subterráneos abría la segunda jornada, con un poco más de afluencia, y a continuación subían al escenario Las Dianas, un grupo formado por niñas de 12 a 17 años que atrajo la mirada de todos los asistentes. Lo cierto es que, a pesar de su inexperiencia y sus voces aún poco curtidas, el desparpajo que demostraron en las tablas hizo pasar un muy buen rato a la concurrencia.

Cuando llegó el turno de Núñez los jóvenes volvieron a agolparse en torno al escenario moviendo la cabeza y los brazos y siguiendo el pegadizo ritmo de sus canciones, que fueron en muchos momentos coreadas por sus fieles seguidores.

Así llegó la clausura de un festival que no ha dejado indiferente a nadie, con un ambiente más familiar que otros años que ha demostrado de nuevo que la música es para todos y que no importa la edad que se tenga para amarla o para crearla, como han dejado bien claro Las Dianas. El Picnic ha sido, además, un buen aperitivo y, por qué no, un incentivo para el Interestelar 2019, que tendrá lugar los días 24 y 25 de mayo con un cartel que seguro aún guarda muchas sorpresas.

Autor: Irene Martel

Fotografías: Irene Lucena

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